Boletín Informativo

Estimados amigos,

No podemos pasar por inadvertido el hecho que la pandemia del COVID-19 ha puesto a prueba los sistemas de salud en todo el mundo. En el camino, hemos tenido que adaptarnos y aprender rápidamente para estar a la altura de la situación. Ante estas circunstancias, es claro que la colaboración, preservación y redistribución de recursos a los más afectados por la pandemia es fundamental.

PHL completó exitosamente una jornada en enero del 2020, se atendieron un total de 175 pacientes. El equipo de intervencionistas primariamente provenientes de Chapel Hill completó un total de 16 intervenciones, incluyendo reparación de defectos cardiacos con técnicas mínimamente invasivas.

Nuestro plan ambicioso era retornar en julio del 2020 con un grupo de expertos liderados por el Dr. Brumfield para atender pacientes con problemas del sistema eléctrico del corazón.  En octubre, pensábamos retornar con otro grupo liderado por el Dr. Koutlas para realizar cirugías de corazón abierto.

Obviamente la pandemia del COVID-19 pospuso todos estos planes. Nos enteramos de que los colegas en León se enfrentaban a un incremento alarmante de pacientes con COVID-19. Una unidad especializada pronto fue instaurada en el sótano del hospital HEODRA de León por las autoridades, en la cual se atendían los casos más severos.  Esta unidad fue habilitada para atender 6 veces más la capacidad de la que originalmente atendía, que cuando funcionaba como sala de emergencias. Los ventiladores mecánicos y los equipos de protección personal eran escasos en el pico de la pandemia. Muchos colegas, algunos de ellos a quienes conozco personalmente se enfermaron severamente y otros perdieron su vida en el complimiento de su deber.

Es difícil conocer con exactitud las estadísticas de la pandemia en Nicaragua. La página web del ministerio de salud de Nicaragua fue intervenida en agosto por el grupo de hacker cibernéticos.  No es nuestro objetivo analizarlas aquí en detalle las fortalezas o debilidades de las estadísticas. Sin embargo, para ilustrar se estima que el número de casos reportados representa apenas un tercio del total de casos. La tasa de positividad se estima que fue de un 50% en el pico de la pandemia. Afortunadamente, el número de casos ha disminuido sustancialmente. No es claro la causa, pero se ha observado que la población por su cuenta, hace mayor uso de mascarillas, distanciamiento social e higiene de manos.

Nosotros ofrecimos nuestra solidaridad con los colegas de León al inicio de la pandemia. Identificamos que la contribución más valiosa que podíamos ofrecer eran ventiladores mecánicos y medios de protección personal. Los ventiladores mecánicos son muy difíciles de conseguir incluso aquí en los Estados Unidos. Logramos entonces, adquirir en Managua un total de 688 máscaras N95, 30 briseras faciales de protección, 30 pares de botas, 80 trajes de protección y 300 máscaras para administración de oxígeno. Adicionalmente se obtuvieron un total de 250 mascarillas y briseras de protección de tela.  La mayoría de estos recursos fueron entregados al HEODRA, pero una parte también fue donada al hospital de Jinotega. Se invirtió en total 14,531.17 dólares en este esfuerzo. Nada de esto hubiese sido posible sin la generosa contribución de nuestros amigos donantes en Estados Unidos y colaboradores en Nicaragua.

Para poner más sal en la herida, hace dos semanas el huracán Eta de categoría 5 afecto la Región Autónoma del Atlántico Norte. El huracán desbasto una comunidad indígena de Miskitos en el área de Wawa Bar y causó daños incalculables in la ciudad de Puerto Cabezas.

El reporte inicial cuantificaba dos personas fallecidas, pero las autoridades siguen monitoreando la situación. A pesar del daño, las principales vías de acceso están permeables y permitieron que el Programa Mundial de Alimentos entregara 8 toneladas de víveres.  Se estima que en toda la región centroamericana fueron afectados un total de 3.8 millones de habitantes.

Aún más espeluznante, dos semanas más tarde, un segundo huracán de categoría 5 (Iota), aún más poderoso que el anterior, afectó la misma área. Este segundo huracán afectó más comunidades en la región del norte de Nicaragua donde se reportaron más fatalidades. Todo esto va a resultar en una catástrofe humanitaria en la que también se espera un brote por enfermedades relacionas a proliferación de vectores, falta de agua potable y saneamiento.

Nos gustaría enviar un contenedor a la mayor brevedad. Hemos recibido en donación equipos de protección personal y equipos médicos aquí en los Estados Unidos. Los equipos donados incluyen una unidad de prueba de esfuerzo, monitores, desfibriladores, una máquina de anestesia, etc. Pensamos que podríamos colectar ropa, zapatos, medicamentos, entre otros ítems de higiene personal para que sean entregados a los afectados por los huracanes.

Si la situación de la pandemia nos lo permite, nos gustaría regresar el próximo año a atender pacientes en Nicaragua.  Tenemos además otros planes como es la creación de un portal educativo para residentes, médicos y enfermeras. En el portal pensamos publicar una serie de conferencias de 10 a 15 minutos de duración. Estamos trabajando en los detalles técnicos. Los invitamos cordialmente a contribuir con sus conferencias. Si están en inglés, podríamos agregarle subtítulos o traducirlas. Mas ambicioso en el futuro nos gustaría fundar un programa de residencia en cardiología. Hemos discutido esto con las autoridades locales; sabemos que es un esfuerzo bien prematuro, pero al menos hemos dado el primer paso.

El objetivo general de PHL es mejorar la salud de los nicaragüenses a través de la educación del personal de salud local. Adicionalmente la obtención de equipos y abastecimiento apropiado para poder dar consultas, realizar cirugías y/o procedimientos mínimamente invasivos en Nicaragua.

PHL no recibe presupuesto de ningún gobierno, por lo tanto, nuestro trabajo es posible gracias a la valiosa colaboración de donantes privados. El costo de equipos médicos, materiales de reposición, envió internacional, etc. es elevado y las contribuciones son fundamentales para ejecutar este trabajo humanitario.

Muchas gracias por su interés y colaboración.

Cordialmente;

Carlos A. Espinoza, MD, FACP

Noviembre 19, 2020.